Himno 364 · Otros
Paz, paz, cuan dulce paz
Autor desconocido
1
En el seno de mi alma una dulce quietud se difunde embargando mi ser: Una calma infinita que sólo podrán los amados de Dios comprender.
¡Paz! ¡paz! cuan dulce paz!
es aquella que el Padre me da; yo le ruego que Inunde
por siempre mi ser, en sus ondas de amor celestial.
2
¡Que tesoro yo tengo en la paz que me dio! y en el fondo del alma ha de estar; tan segura
que nadie quitarla podrá, mientras miro los años pasar.
3
Esta paz inefable consuelo me da, descansando tan sólo en Jesús; y ningunos peligros mi vida tendrá, si me siento inundado en su luz.
4
Sin cesar yo medito en aquella ciudad, do al Autor de la paz hedever;yenqueelhimnomás dulce que allí he de cantar
al estar con Jesús ha de ser.
5
Alma triste que en rudo conflicto te ves, sola y débil tu senda
al seguir; haz de Cristo el Amigo que fiel siempre es,
y su paz tú podrás recibir.