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Himno 226  ·  Otros

Jerusalén Gloriosa

Autor desconocido

1

Jerusalén, ciudad de Dios, hermoso hogar, lleno de amor; glorioso Edén, lleno de paz, lleno de luz y glorias mil. Descenderá de lo alto de Dios, como una esposa ataviada en verdad.

2

Inconmovible construcción

es la ciudad de nuestro Rey. Preciosas piedras jaspe son resplandecientes como cristal; son doce puertas que abiertas están, y doce ángeles guardan su entrar.

3

La claridad y luz de Dios existe en ti en plenitud, para alumbrar eternamente, día y noche sin cesar;

ni sol ni luna nos alumbrará, Cristo el Cordero lumbrera será.

4

Morar allá será un placer, teniendo a Dios por nuestro Rey, viviendo en paz, donde jamás podrá la muerte penetrar.

No habrá más llanto, clamor ni dolor, Cristo Jesús nuestro todo será.

5

Jerusalén, nueva ciudad,

se encierra en ti la santidad, pues no entrará el que hace mal, habla mentira y falsedad,

sólo el que obra justicia en verdad, y se halle escrito en el libro de Dios.

Ponciano Gallego V.

© Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús